Cargando...
esen +507 269 6160 info@viajesjazmine.com

Tierra Santa: Riqueza espiritual y Belleza natural

Tierra Santa es la región más venerada del planeta y también es poseedora de una belleza natural única.  Esta región e reverenciada por las principales religiones monoteístas del mundo (Judaísmo, Cristianismo y musulmán). 

Para los latinoamericanos en su mayoría cristianos (católicos o protestantes) los sitios sagrados son: la Basílica del Santo Sepulcro, el monte de los olivos, la Sala de la Última cena o la tumba de la Virgen María, además del pueblo de Belén donde nació el cristianismo.  También para los cristianos ortodoxos (rusos o griegos) son considerados sitios sagrados.

Para los judíos el lugar sagrado de sus peregrinaciones es el Muro de las Lamentaciones, vestigio del antiguo templo del Rey Salomón.  Por otro lado, los musulmanes tienen como sitio de veneración en Jerusalén a la Cúpula de la Roca, sitio que alberga la piedra desde la cual el profeta Mahoma inició su ascensión a los cielos.

Independientemente de que la mayoría de los latinos que viajamos a tierra santa lo hacemos principalmente como acción de peregrinación hacia los sitios relacionados con nuestra fe o vida espiritual, no es menos importante destacar otros sitios de la región con muchos atractivos interesantes que ver y disfrutar.

En Israel tenemos actividades para disfrutar como por ejemplo flotar en las Aguas de Mar Muerto que son relajantes y saludables con componentes buenos para las alergias y las funciones glandulares.  Visitar la fortaleza de Masada, palacio de invierno del histórico Rey Herodes con sus famosas cisternas en donde heroicamente los judíos resistieron los ataques romanos.

En el desierto del Neguev (ocupa en 55% del territorio israelí) se combinan atracciones históricas con belleza natural solo reproducida en ese lugar.  Como las minas egipcias en el Wadi de Tina (wadi es un lecho de rio seco en áreas planas del desierto) que es un fenómeno geológico con montañas esculpidas en colores increíbles, con rocas en forma de champiñón y pilares enormes.  Allí, los egipcios dejaron huellas de su presencia como el Templo de Hathor.

También está la ciudad de Advat con sus restos de templos bizantinos y baños romanos.

Allí también la naturaleza nos regala un espectáculo único con curiosidades geológicas como el Maktesh Ramon una gran hendidura con una salida de agua en uno de sus extremos.

Nos podemos sorprender por las transformaciones desarrolladas por los Kibutz (granjas israelitas) convirtiendo el desierto en áreas de producción con sus novedosos sistemas de riego y plantaciones por terrazas.  Y del desierto pasar al Parque Ein Guedi, una reserva natural con manantiales de agua dulce y un gran jardín botánico(a 400 metros bajo el nivel del mar)

Finalmente si los manantiales de Ein Guedi te provocaron un baño, puedes ir al balneario Eilat (único balneario israelí en el mar Rojo) en donde hay piscinas con varios tipos de masajes en suspensión y en donde se encuentra Coral World que es un observatorio marino con delfinario incluido.

Como si fuera poco no lejos de Israel en la vecina Jordania, esta la legendaria Petra, que como su nombre lo indica, es una ciudad construida 300 años antes de Cristo completamente en piedra rosada con celebres edificios como el Templo de los Leones Alados, la Tesorería (usado como escenario en una película de Indiana Jones) la calle de las Fachadas, el Teatro, las Tumbas Reales y el Monasterio o Templo su monumento más grande, maravillas que le han valido el reconocimiento por parte de la UNESCO de Patrimonio de la Humanidad y una de las nuevas 7 maravillas del mundo.

También en Jordania se encuentra la ciudad de Madaba con sus iglesias cristianas y sus fabulosos mosaicos cuya cercanía al monte Nebo (donde Moisés vio por primera vez la Tierra Prometida) la convierten en una atracción para los cristianos y ortodoxos.  Por último, tenemos la ciudad de Aqaba en las orillas del mar Rojo, rodeada de hermosas montañas, y aunque no posee grandes playas sus aguas son de excelentes fondos marinos y aguas cristalinas propios para la práctica del buceo con snorkel.

Estas y otras grandes atracciones turísticas que no mencionamos por limitaciones de espacio hacen de Tierra Santa un destino de ricas experiencias tanto espirituales como culturales.